25 noviembre 2008

BREVE HISTORIA DE AMÉRICA


Título: R. CRUMB. RECUERDOS Y OPINIONES
Autor: R. Crumb y Peter Poplaski
Editorial: Global Rhythm
Páginas: 440 + CD
PVP: 35 €

Continentes aparte, con la América del título –otro nombre para Estados Unidos– me refiero al lugar donde se desarrolló la explotación extensiva de la cultura popular asociada a los medios de comunicación de masas durante el siglo XX. Aún hoy, nuestra civilización global se edifica según los patrones y las modas estadounidenses adquiridas por la vía del espectáculo –cinematográfico, televisivo, musical–, hasta tal punto que las culturas milenarias se defienden de la colonización cultural por oposición a las formas americanas dominantes o bien tratan de emular las estrategias comerciales del imperio en busca de una ansiada rentabilidad que les permita salir de los márgenes. América no es todo lo que hay, ni mucho menos, pero sí es lo que más hay, en gran parte porque se asoció sin pudor a la cultura popular para forjar la industria del entretenimiento, y ella generó –y sigue generando– una nómina casi inacabable de creadores y creaciones de todos los tipos, estilos y calidades. Pero si de lo que hablamos es de resistencia frente a la cultura dominante… pues bien, América también es el lugar.
Algo que queda meridianamente claro tras la lectura de R. Crumb. Recuerdos y opiniones –el estupendo tomito autobio/bibliográfico editado con primor por Global Rhythm– es que hablar de Robert Crumb (Filadelfia, 1943) equivale a hablar de una sociedad edificada en la cultura de masas. En la página 25 del libro, Crumb escribe: “mi padre solía recordar su infancia en una granja donde solía cazar y su vida estaba ligada a la naturaleza, a cosas serias con las que los chicos de su generación debían lidiar, vinculadas a la vida y la muerte. Nosotros apenas tuvimos contacto con el mundo real. Fuimos niños atontados, debiluchos, de periferia residencial, que montaban juegos inspirados en las películas, la televisión y los cómics. Todo nos venía filtrado por los medios de comunicación, de ahí provenía todo. Fuimos una generación mediatizada, la primera generación del televisor”.
Repasando la amplia antología de la obra de Robert Crumb contenida en el presente volumen, descubrimos cómo el autor de Keep on Truckin’ ha ejercido ininterrumpidamente de antena receptora de señales de la cultura popular y, lo que es más valioso, ha certificado década tras década una increíble capacidad para regurgitar y reinterpretar dichas influencias hasta convertirlas en un extraordinario catálogo de obsesiones íntimas, deseos y frustraciones, estados químicamente alterados, burlas a la autoridad y a lo establecido, sexo desinhibido, valores subvertidos y estereotipos políticamente incorrectos, es decir, la materia de la que está hecha la contracultura.
Los que no conozcan aún a Crumb tienen aquí una buena oportunidad de enmendar el error; los asiduos al genio de Filadelfia no necesitan recomendación alguna.
Es Crumb. Es el mejor dibujante de América.



crashcomics.blogspot.com

17 noviembre 2008

TE ECHARÉ MUCHO DE MENOS



Título: SHORTCOMINGS
Autora: ADRIAN TOMINE
Editorial: RANDOM HOUSE MONDADORI
Páginas: 112 PVP: 19,90 €
Para quien no lo sepa, diré que Adrian Tomine (Sacramento, 1974) es uno de los ejemplos más destacados del nuevo cómic norteamericano, autor intimista dotado con una sobresaliente capacidad de observación, poseedor de una estética fría –a veces gélida– y un gusto especial por historias de soledades e incomunicaciones afectivas. Su terreno narrativo es el de las frustraciones cotidianas, la introversión y el desamor, y sus personajes son seres anónimos que se manejan por la vida huyendo de sus propias motivaciones o sin llegar siquiera a comprenderlas. Tiene Tomine la extraña capacidad de crear situaciones aparentemente anodinas y cargarlas de violencia emocional a la manera de Raymond Carver –con quien tanto se le compara–, amparado en un eficaz y perturbador uso del diálogo y una puesta en escena sobria, ortodoxa, que comenzó recordando a la de Daniel Clowes y que ha desembocado en una voz elegantemente propia. Los dos álbumes de Tomine editados anteriormente por La Cúpula, Rubia de verano y Sonámbulo y otras historias, recopilaciones de historietas cortas procedentes de su propia serie de comic books, Optic Nerve, son un brillante catálogo de humillaciones y ternuras cotidianas, y el lector queda fascinado por la morbosa oportunidad que tiene de ver, sin ser visto, la intimidad de aquellos que podrían ser nuestros vecinos, o nosotros mismos. Una mujer que grita a un desconocido para que deje de acosarla en plena calle, alguien que se baja del coche y golpea a un peatón hasta matarlo, un matrimonio que apaga la luz para poder observar cómo hace el amor la pareja del apartamento de enfrente…, pequeños flashes de realidad recreados por el autor, si no para explicar, al menos para mostrar el vacío, la muerte del afecto, que es el cemento de la sociedad occidental contemporánea. Se podría decir que el resultado es muy literario. Pero a la vez posee el sabor peculiar propio de la historieta, el poder simbólico de la integración de palabras e imágenes según un ritmo propuesto por el autor que es ejecutado privadamente por cada lector. Shortcomings, la primera novela gráfica –serializada en los números 9 a 11 de la citada Optic Nerve– de Tomine o, lo que es lo mismo, su primer trabajo largo, encierra en sus poco más de cien páginas casi todos los elementos que han hecho célebre al autor de Dylan & Donovan, derivas sentimentales protagonizadas aquí por una pareja estadounidense de origen japonés, Ben y Miko, que afronta una separación temporal cuando ella acepta una beca y abandona Oakland para trasladarse a Nueva York durante cuatro meses. En palabras de Jonathan Lethem: “Shortcomings es una novela gráfica excepcional: contiene la grandeza del cine de Eric Rohmer y la agudeza narrativa de Alice Munro. Tomine ha escrito y dibujado un libro que, por su exquisita sencillez, es perfecto”. No se me ocurre una forma mejor de acabar recomendando su lectura.
Javier Fernández









08 noviembre 2008

FUN HOME. UNA FAMILIA TRAGICÓMICA

Título: FUN HOME. UNA FAMILIA TRAGICÓMICA
Autora: ALISON BECHDEL
Editorial: RANDOM HOUSE MONDADORI
PVP: 18,90 €

LA CASA DE LA ALEGRÍA

He aquí un libro intenso, lúcido y hermoso. Un prodigio de los que no abundan: la obra de un autor en estado de gracia que sabe lo que quiere contar y cómo contarlo.
El autor –la autora– es Alison Bechdel (Pennsylvania, 1960), cuya tira cómica Dykes to Watch Out For (Unas bollos de cuidado en la edición española de La Cúpula) está considerada toda una institución contracultural en Norteamérica y cumple este año los veinticinco diseccionando, a modo de Doonesbury sáfico, la comunidad lésbica estadounidense. Bollos aparte, la Bechdel también ha trabajado para diversas publicaciones como Ms., Slate, The Advocate, periódicos, páginas web, libros de cómic y fanzines.
Pues bien, lo que Alison Bechdel –autora, lo hemos dicho, pero también protagonista de esta peculiar autobiografía– quiere contar es la compleja relación que mantuvo con su padre, profesor de inglés y encargado de una funeraria –la fun home del título– aficionado al interiorismo y las antigüedades, en cuya homosexualidad latente se halla, quizá, la clave del lesbianismo de su hija. Bajo esta premisa, se desarrolla un extraordinario juego intertextual. Joyce, Proust, Wilde, Fitzgerald son algunos de los lazos que explican la desolación emocional y la simultánea y paradójica intimidad entre los protagonistas: la adolescente deseosa de abrirse al mundo enfrentada al hombre maduro “desviado”, convertido en una falsificación que es soportada por la familia y tolerada por la pequeña y provinciana comunidad en que se desarrolla la acción. Unidos por un gusto sexual opuesto –pero de algún modo común: a ambos les excita su propio género– los personajes se anulan o censuran el uno al otro, hallándose siempre a un solo paso del reconocimiento mutuo.
Con obras como esta, el cómic lleva décadas reivindicándose como una de las formas narrativas más interesantes del panorama actual. En palabras del crítico José Carrión: “Hoy es imposible soslayar el cómic. Su penetración en la esfera del arte narrativo de alta exigencia se había dado ya en los años ochenta con los trabajos en el contrapunto y el símbolo de Alan Moore, o con la ambición por enfrentarse al testimonio del desastre europeo mediante el lenguaje de la fábula llevado a cabo por Spiegelman”.
El libro de Alison Bechdel se inscribe con brillantez en la fértil corriente de historietas autobiográficas que también incluye obras imprescindibles como Nunca me has gustado, de Chester Brown, Persépolis, de Marjane Satrapi o Blankets, de Craig Thompson, por citar sólo tres ejemplos. Y frente a estas se erige como una de las más logradas y, sin duda, la más densa y literaria, poseedora de un rigor formal y una profundidad poco comunes. No en vano The New York Times la incluyó en su lista de los 100 mejores libros de 2006, y New York Magazine y el Times londinense hicieron lo propio, pero esta vez entre los 10 mejores.

Javier Fernández